Nadie nos ha enseñado a ser padres, esa es una realidad que no se puede negar, nos limitamos a repetir lo que nuestros padres hicieron con nosotros o a dejarnos llevar por nuestro instinto o a seguir los consejos de amigos, vecinos, medico, etc. Pero existe otra realidad que debes afrontar, "eres mamá y/o papá y tienes una forma de actuar con tu hijo o hija y es muy importante detenernos a reflexionar sobre esa forma en que lo haces, ya que ese estilo determina en muchas maneras el desarrollo del niñ@ y su adquisición de hábitos.
Estos son algunos estilos de crianza que los psicólogos infantiles hemos logrado detectar. Intenta descubrir que aspectos aplicas tú en en tu labor como padre y/o madre:
"Si actúas siempre de forma autoritaria, tu hijo no aprenderá a distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, porque todo depende de tu criterio. Es posible que crezca con miedo y con falta de iniciativa"
Estilo Permisivo:«Haz lo que quieras, me da igual». En este caso no hay normas, aquí todo vale. Da igual a qué hora se coma o se puede poner la tele cuando uno quiera... Lo importante es que no se moleste. El niño que vive este estilo parental no tiene límites porque está acostumbrado a hacer lo que le parece.
"Si actúas siempre de forma permisiva, tu hijo aprenderá rápidamente que puede hacer lo que le viene en gana y no atenderá a razones ni a normas cuando trates de imponérselas. Posiblemente se convierta en una persona poco responsable, evitará el esfuerzo y será bastante infantil"
Estilo sobre-protector: «No hagas eso que puedes hacerte daño». Cuando adoptamos este estilo optamos por proteger a nuestro hijo impidiendo que realice cosas que podría hacer por sí mismo. Nos encargamos de vestirle o de ducharlo, porque, según nosotros, él no sabe. Pero también hacemos lo posible para que no llore, no se disguste o no le vayan las cosas mal. El niño en ambiente sobreprotector espera que se lo den todo hecho y difícilmente puede afrontar las diferentes situaciones de la vida diaria por sí solo.
"Si con frecuencia actúas de forma sobreprotectora, tu hijo no aprenderá a hacer nada por sí solo, dependerá siempre de ti. Lo más probable es que tu hijo crezca rodeado de miedo e inseguridades. Más adelante puede rebelarse contra todo aquello que tú consideras adecuado"
Estilo democrático: «Voy a enseñarte a que te desenvuelvas por ti mismo». Bajo esta forma de entender la educación el padre o la madre saben que pueden contribuir a que su hijo se desarrolle plenamente y para ello son necesarios unas normas, límites y rutinas que le ayuden a organizarse y le permitan ser cada vez más autónomo. El niño aprende lo que tiene que hacer porque le han enseñado a hacerlo.
"Si actúas de forma democrática, tu hijo sabrá distinguir las conductas adecuadas de las que no lo son, independientemente de que le premies o castigues por ello. En general, será una persona segura de sí misma, con capacidad para opinar y tomar decisiones"
Lo común, es encontrar hogares con diferentes formas de educar a sus hijos, algunas veces son permisivos, otras autoritarios... y esto genera bastante confusión en los niños. Las consecuencias negativas de los primeros tres estilos educativos son muy claras. El objetivo de este texto, es que tú como papá y/o mamá, reconozcas las características negativas en el tipo educación en tu hogar y poco a poco, ir transformándolo en un estilo democrático; sobre todo si quieres mantener relaciones adecuadas con tus hijos y que éstos logren la autonomía que necesitan para sentirse seguros y felices.
Escrito por: Dra. Karina Jimeno
